Comprender
Quién usa el sistema, qué necesita y bajo qué reglas debe trabajar.
De la documentación técnica a una solución visual, navegable y lista para convertirse en software.
Los diagramas, requerimientos y la base de datos dejan de ser documentos aislados y se convierten en decisiones de interfaz.
Quién usa el sistema, qué necesita y bajo qué reglas debe trabajar.
Convertir módulos y procesos en navegación, pantallas y flujos coherentes.
Probar la solución antes de invertir tiempo en su desarrollo completo.
Antes de dibujar una pantalla, el equipo debe responder las preguntas que definen el comportamiento real del sistema.
“El administrador registra un nuevo producto.”
La navegación debe reflejar los módulos, actores y casos de uso definidos en la documentación.
Cada proceso importante debe representarse paso a paso, incluyendo decisiones, validaciones y resultados.
Los diseños de baja fidelidad permiten concentrarse en jerarquía, distribución, navegación y comportamiento.
Cuando el tipo de sistema lo permita, comenzar con el espacio más limitado obliga a priorizar lo verdaderamente importante.
Contenido esencial, controles accesibles, acciones claras y uso cómodo con una sola mano.
Aprovechar el espacio adicional sin perder jerarquía, consistencia ni claridad.
Una guía visual común evita que cada pantalla parezca pertenecer a un producto distinto.
No basta con diseñar el inicio de sesión y un dashboard. El prototipo debe representar procesos completos.
El prototipo no es el final. Es el puente entre la documentación de software y la implementación en Tecnologías y Aplicaciones Web.